Principios de la Bioconstrucción
- Las casas han de construirse lejos de los polígonos
industriales y de las principales rutas de tráfico
- Las casas han de construirse en lugares espaciosos
con amplias zonas verdes
- Los materiales de construcción han de
ser naturales y no tóxicos
- Las casas han de construirse con materiales
que no contribuyen a la degradación medioambiental en ningún
momento de su ciclo vital: extracción, manufactura, instalación
y uso, ni suponen la explotación de recursos limitados o en peligro.
- Los materiales que se utilicen en muros, suelos
y techos han de permitir la difusión del aire
- Los materiales de construcción han de
ser higroscópicos, esto es pueden absorber y liberar el vapor de
agua, para que puedan moderar la humedad interior
- Los materiales de las superficies interiores
han de ser capaces de filtrar el aire y neutralizar las sustancias contaminantes
que lo acompañan
- Se ha de buscar un equilibrio entre la capacidad
de almacenar calor (masa térmica) y los niveles de aislamiento térmico,
con el fin de proporcionar una temperatura interior agradable
- Siempre que sea posible se recomienda utilizar
calefacción radiante y energía solar
- Las casas deben estar protegidas contra los
ruidos externos y las vibraciones infrasónicas
- Se ha de hacer un uso máximo de la luz
natural y de los colores en el interior
- Se han de minimizar los campos electromagnéticos,
a la vez que se mantienen los campos magnéticos y eléctricos
naturales
Principios de Hannover
Los principios de Hannover son un documento vivo, comprometido
con la transformación y el desarrollo en el conocimiento de nuestra
interdependencia con la naturaleza, de manera que se pueden adaptar en la
medida en que nuestro conocimiento del mundo evoluciona.
- Defiende los derechos de la humanidad y de la naturaleza
para coexistir de una manera saludable, sostenible, diversa y de apoyo mutuo.
- Reconoce la interdependencia. Los elementos del diseño
humano interaccionan con el mundo natural a la vez que dependen de él,
con amplia y diversa implicación en cualquier escala. Extiende tus
consideraciones sobre el diseño para reconocer incluso los efectos
más imprevisibles.
- Respeta las relaciones entre el espíritu y
la materia. Considera todos los aspectos de un asentamiento humano, incluyendo
la comunidad, la vivienda, la industria y el comercio, en términos
de conexiones existentes y cambiantes entre la conciencia espiritual y material.
- Acepta la responsabilidad por las consecuencias derivadas
de las decisiones que se toman sobre diseño, consecuencias sobre
los seres humanos, sobre la viabilidad de los sistemas naturales y su derecho
a coexistir.
- Crea objetos seguros y con valor a largo plazo. No
cargues a las futuras generaciones con preocupaciones de mantenimiento o
de vigilancia del potencial peligro incluido en los productos y procesos
del diseño actual.
- Elimina el concepto de residuo o desperdicio. Evalua
y optimiza el ciclo de vida completo de los productos y procesos que utilices,
para aproximarte al estado de los sistemas naturales en los que nada se
desperdicia.
- Confía en los flujos naturales de energía.
Los diseños humanos deberían obtener su fuerza creativa de
la permanente energía del sol, igual que hacen todos los seres vivos.
Incorpora esta energía en tus diseños eficientemente y de
una manera segura para que se haga de ella un uso responsable.
- Comprende las limitaciones del diseño. Ninguna
creación humana dura eternamente y el diseño no resuelve todos
los problemas. Aquellos que crean y planifican deberían practicar
la humildad en relación con la naturaleza. Trata la naturaleza como
un modelo y una consejera, no como un inconveniente.
- Busca mejorar constantemente compartiendo tus conocimientos.
Fomenta una comunicación abierta y directa entre tus colegas, jefes,
constructores y clientes, con el fin de vincular las consideraciones de
sostenibilidad a largo plazo con la responsabilidad ética, y reestablecer
la relación integral entre los procesos naturales y la actividad
humana.