Restaurar la Tierra, nuestro próximo reto
Apuntes de la conferencia celebrada en Findhorn
“Nuestro planeta está en crisis y pide a gritos que nos ocupemos de él.” Con esta frase se inicia el folleto que anuncia la conferencia internacional, que con título Restaurar la Tierra, se ha celebrado en la comunidad Findhorn (Escocia), del 30 de marzo al 5 de abril, y en la que han participado destacados activistas por la salud del planeta, como Vandana Shiva, Winona La Duke, Alan Watson Featherstone o Helena Norberg-Hodge, y representantes de organismos internacionales como John Manoochehri y Frits Schlingemann (PNUMA, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), con la asistencia de unas 160 personas de más de 30 países.
Restaurar la Tierra, una ambiciosa iniciativa
El origen de esta conferencia se remonta a una antigua visión de Alan
Watson Featherstone, fundador de la asociación Trees for Life, que
desde hace más de 30 años se dedica a recuperar el antiguo bosque
caledonio, robándoles terreno yermo a las ovejas y a los ciervos que
pueblan las Highlands escocesas. Para Alan nuestra visión actual de
la ecología esta todavía demasiado orientada a la conservación
y prevención de mayores daños ambientales. No es suficiente,
afirma el activista escocés, necesitamos completar esta visión
con un mayor esfuerzo encaminado a remediar los daños ocasionados hasta
ahora, necesitamos restaurar la Tierra.
La Tierra se renueva y sana de una manera natural, pero en las últimas
décadas este proceso natural se ha hecho imposible por la intensidad
y escala de las actividades humanas. Por ello, afirman los restauradores,
debemos dejar de interferir negativamente en los procesos naturales y en su
lugar, ayudar a favorecerlos. Desde hace años, muchas personas y organizaciones
han asumido el reto de llevar a cabo proyectos de restauración en diferentes
partes del mundo. Todos ellos trabajaban a título individual. Hasta
que Alan Watson tuvo su visión de iniciar una campaña concertada
a nivel mundial, encaminada a conseguir que las Naciones Unidas declaren el
s. XXI como el siglo de restauración de la Tierra. La conferencia que
se acaba de celebrar en Findhorn forma parte de esta iniciativa internacional
que pretende ser presentada en la próxima cumbre de Johannesburgo.
La Red Global de Restauración
Cuando Alan Watson Featherstone comenzó a desarrollar su visión,
creyó que para unir esfuerzos en una acción práctica
y cooperativa de regeneración del planeta, sería interesante
crear al menos dos nuevas organizaciones internacionales: el Servicio de Restauración
de la Tierra, un programa internacional para voluntarios de todas las edades
para trabajar en proyectos específicos de restauración, y la
Red Global de Restauración, que pondría en contacto programas
de restauración existentes con el objetivo de intercambiar experiencias,
habilidades y conocimientos y servir como centro de información y recursos
para cualquiera que quisiera iniciar un proyecto de restauración.
Algunos pasos ya se han dado. Durante la Conferencia de Findhorn, John Manoochehri,
consejero del PNUMA, anunció la creación del Servicio de Información
de Restauración Forestal, un servicio de información por Internet,
cuyo objetivo es promover la restauración de bosques degradados. Para
el consejero del PNUMA, este servicio es una herramienta indispensable en
la batalla por impulsar la urgente restauración de vastas áreas
de cubierta forestal que se han perdido en el último siglo.
El propio John Manoochehri, en su conferencia inaugural, describió
la idea de Restaurar la Tierra como “un punto de inflexión fundamental
en la relación que el ser humano ha mantenido con la naturaleza, una
relación que no debe basarse en la culpabilidad, sino en la acción
práctica y positiva”. En la misma charla anunció que desde
el PNUMA se están haciendo innumerables esfuerzos para colocar el tema
de la Restauración de la Tierra en la agenda de la próxima Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sostenible de Johannesburgo.
El amplio abanico de las iniciativas de restauración
A lo largo de los 6 días de conferencia se presentaron numerosos proyectos
de restauración que se están llevando a cabo en diferentes lugares
de todo el mundo. David Johns, de Estados Unidos, presentó una iniciativa,
la Northern Forest Wildlands Initiative, para restaurar miles de hectáreas
de tierra en cuatro estados norteamericanos para ser utilizadas como un área
de conservación protegida. Su idea es que muchas especies y ecosistemas
requieren áreas muy grandes para ser viables y sostenibles, mucho más
grandes que los parques nacionales o reservas naturales.
Joss Brooks y Paul Blanchflower de la comunidad Auroville (India) presentaron
un proyecto para reforestar el bosque perenne tropical seco en la biorregión
Karaveli. El proyecto de Auroville, comunidad que ya ha reforestado más
de 2000 acres de terreno árido en los últimos 30 años,
supone un nuevo paso en términos de cooperación con la Administración
y las comunidades locales para el desarrollo de un nuevo modelo de reforestación
guiada por la comunidad, que se está llevando a cabo en India.
Vance Martín, presidente del grupo conservacionista norteamericano
WILD, anunció la Operación Arca de Noé, con la que se
pretende traer elefantes de hábitats superpoblados en África
del Sur y Botswana hasta Angola, donde la población de elefantes fue
literalmente barrida durante los 30 años de guerra civil.
El periodista Alan Weisman presentó una interesante iniciativa que
se está llevando a cabo en Colombia. Se trata de la creación
de un nuevo poblado, llamado Gaviotas, que empezó inicialmente como
un experimento para ver si la gente se podía asentar en las llanuras
secas y sin vegetación del Este del país. En la actualidad,
Gaviotas se ha convertido en una comunidad modelo, con un amplio bosque a
su alrededor plantado por la propia comunidad, desarrollando tecnologías
apropiadas que ahora se utilizan en toda Colombia y creando un amplio abanico
de pequeñas industrias que procesan y dan valor añadido a los
recursos locales, incluida la resina de pino. “Todo esto, que se ha
conseguido en medio del infierno de la guerra civil en Colombia, es una fuente
de inspiración para todos nosotros —afirma Alan Weisman—.
Si ellos han sido capaces de cambiar las cosas de esta manera, nosotros también
podemos”.
Por último, cabe destacar ente las muchas iniciativas presentadas,
el trabajo de recuperación de las zonas pantanosas del delta del Mekong,
emprendido por los campesinos vietnamitas en respuesta a la destrucción
de toda la zona que tuvo lugar durante la guerra contra los Estados Unidos.
Este proyecto fue presentado en Findhorn por Vo Quy, renombrado conservacionista
y pionero de la restauración ecológica en Vietnam. Hablando
con una voz suave pero con claridad, Vo explicó a una atenta audiencia
cómo los campesinos normales han aprendido a plantar árboles
y cómo las escuelas han dado a los niños la responsabilidad
de plantar un árbol y cuidar de él. La reforestación
de amplias zonas totalmente devastadas con NAPALM, se ha convertido en un
esfuerzo nacional en Vietnam.
Las comunidades locales en primer plano
Para los asistentes al encuentro de Findhorn quedo claro, tras los discursos
de Vandana Shiva, Winona LaDuke y Helena Norberg-Hodge que Restaurar la Tierra
no es un concepto que excluye a las personas que habitan los lugares que deben
ser restaurados. Estas renombradas activistas insistieron en que las iniciativas
de restauración deben tener en cuenta e incluir a las comunidades locales
y asegurar que parte de los beneficios reviertan en ellas.
Vandana Shiva, escritora y luchadora incansable de la causa ecologista, afirmó
que para los campesinos hindúes “proteger sus pequeñas
granjas y restaurar la tierra son la misma cosa. La liberación de la
tierra y la liberación humana forman parte de la misma agenda”.
Con la tendencia actual a patentar semillas y frente al poder creciente de
las multinacionales “los agricultores se están convirtiendo en
trabajadores a sueldo de la gran agroindustria. La solución es romper
la dependencia del agricultor de las productos químicos, volver a una
agricultura menos intensiva y movilizarse contra las multinacionales”.
Por su parte, Winona LaDuke, nativa norteamericana y candidata a la vicepresidencia
de Estados Unidos por el Partido Verde, señaló en su charla
la importancia de la sabiduría tradicional de los antepasados y ancianos
de su pueblo, Ojibway, en el mantenimiento de una relación armoniosa
y respetuosa con la tierra durante cientos de años, resistiendo en
los últimos tiempos a la presión de las multinacionales para
patentar sus variedades tradicionales de arroz. Para terminar, Winona contó
la siguiente profecía: “Existe una profecía entre mi gente,
sobre el tiempo del séptimo fuego. En ese tiempo se abrirán
dos caminos nuevos para la gente: una está totalmente pisado y quemado,
el otro está poco pisado y es verde. Ahora es ese tiempo. Nos toca
decidir qué camino coger”.
Por último, Helena Norberg-Hedge, fundadora y actual directora de la
Sociedad Internacional de Ecología y Cultura, situó la principal
razón de la reducción de los recursos naturales en el proceso
actual de globalización económica. Interrumpir este proceso
de expoliación mundial pasa por la reorientación de la economía
hacia formas de economía local. “Existe una necesidad especial
de traer de nuevo a casa la economía alimenticia. Necesitamos animar
a los productores locales a diversificar y localizar su producción”.
El papel de la mujer y de lo sagrado
Durante la conferencia, mujeres de la región representaron una pieza
clásica del movimiento feminista, Los monólogos de una vagina.
Una discusión informal antes de la actuación hacía hincapié
en la importancia de la perspectiva ecofeminista en la restauración
de la Tierra: “La Tierra es sagrada. Las mujeres son sagradas. Ambas
estamos siendo abusadas. Esto tiene que terminar”, afirmaba rotunda
Hanne Strong, fundadora del Cuerpo de Restauración de la Tierra de
los Estados Unidos.
Hanna Morjan, una de las organizadoras de la conferencia, insistió
en este punto: “El ecofeminismo ha de ser una parte integral de la restauración
de la Tierra. Une lo personal y lo planetario al poner en un mismo plano lo
que está sucediendo a la Tierra y lo que está pasando con los
cuerpos de las mujeres de todo el mundo.”
Por su parte, Dorothy Maclean, cofundadora de la Fundación Findhorn
y conocida mundialmente por su capacidad para hablar con los “devas”
o espíritus de las plantas, terminó su discurso con un mensaje
lleno de esperanza e inspiración. Recordando los primeros momentos
de Findhorn, cuando se crearon sus magníficos jardines sobre un terreno
de dunas, dijo: “la esencia de la restauración de la tierra consiste
en ver todas las cosas como sagradas. Sólo en sintonía con los
espíritus que habitan todas las cosas que existen en el mundo a nuestro
alrededor, podemos realmente transformarnos nosotros mismos y nuestro entorno.”
Recuadro:
Una propuesta que recoge las principales ideas de la iniciativa Restaurar
la Tierra se está haciendo llegar a líderes de todo el mundo,
a científicos y ecologistas, a líderes espirituales y religiosos,
a personalidades y a organizaciones influyentes, preocupadas por el destino
de la Naturaleza y del Mundo. La idea de los organizadores es conseguir suficiente
apoyo y relevancia internacional para que la propuesta se pueda presentar
en la Asamblea General de las Naciones Unidas con bastantes posibilidades
de que sea aceptada. Hasta ahora cuentan con el apoyo de gente como Dorothy
Maclean, Paul Hawken, Vandana Shiva, Norman Myers, David Brower, el ex-senador
australiano Bob Brown, el ex-presidente de Costa Rica Oscar Arias y el ex-secretario
general asistente de la ONU Robert Muller. Una resolución apoyando
la propuesta fue adoptada unánimemente en el 6º Congreso Mundial sobre
Zonas Naturales, celebrado en la India en 1998. También se están
haciendo grandes esfuerzos para colocar dicha propuesta en la agenda de la
próxima Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible que se va a celebrar
en Johannesburgo (Sudáfrica).
Dicha propuesta se puede conseguir (en inglés) en:
http://www.restore-earth.org