Tierra, ALma, alDEA
Comunidad de Vida y Aprendizaje

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Comunidad

Formada por personas co-propietarias del proyecto (del terreno y de las casas, no hay propiedad privada), viven juntas (en un mismo espacio, pero en diversas casas de diferentes tamaños), comen juntas (al menos una vez al día), toman juntas decisiones en asamblea (estratégicas y organizativas) y delegan (decisiones operativas), tienen ‘compartires’* y rituales, y hacen un mínimo de trabajo voluntario por la comunidad (Se sugiere: unas 200 h al año, a elegir: 1. Una hora al día - 200 días; 2. 20 horas al mes – 10 meses; 3. 200 horas en eventos). Comparten también parte de la economía.

Algunas reglas comunitarias ya existentes (que se aplican en Artosilla): la comida común es vegetariana, con base vegana, y no se cocina carne ni pescado; no se fuma en espacios cerrados; no entran animales en espacios comunes; preferencia y tendencia hacia productos locales y ecológicos.

* 'Compartir' es un espacio para la gestión emocional del grupo.


Propiedad

En caso de salir de Artosilla, se buscaría la figura legal apropiada (posiblemente cooperativa). Cabe la posibilidad de que haya otros co-propietarios externos (inversores), siempre en un porcentaje inferior a los comuneros. Todos los taldeanos serán copropietarios y para ello deben hacer una inversión inicial de 5.000 euros*.

* Ver documento CoParticipación para una explicación más detallada de este punto.


Trabajo

Puede ser interno o externo. En ambos casos, el trabajo productivo deberá generar un excedente con el que cubrir otros trabajos internos económicamente no productivos, pero importantes para la comunidad (mantenimiento, huertas, etc.).
Todas las personas ponen una cantidad mínima de dinero en un fondo comunitario (actualmente: 200 euros, modificable según necesidades), que aumenta según el trabajo que se tenga. Quienes trabajan fuera ponen una parte de su sueldo (un porcentaje armonizado) en el fondo. Quienes trabajan dentro, en las diversas actividades económicas que se creen (organizados como autónomos o en cooperativas)*, recibirán también un sueldo, variable entre un mínimo y un máximo acordados. A ese sueldo se le descontará una parte para el fondo. Quienes trabajan dentro en actividades no económicas tienen garantizado un sueldo en ‘taldas’ (se aspira a poder convertir parte de ese sueldo en euros lo antes posible). De este sueldo se descontará el mínimo y el porcentaje acordado para el fondo, también en ‘taldas’.
Puede haber personas de fuera de la comunidad que trabajen en negocios de la comunidad. Su suelo será equiparable a los sueldos internos.

* Cada taldeano es responsable de su empleo, bien trabajando fuera, bien desarrollando en el lugar una actividad económica productiva (para lo que contará con el apoyo de la comunidad). Esa actividad se puede llevar a cabo como autónomo o en cooperativa, pero en ambos casos se seguirá el modelo de la empresa social solidaria, en la que más allá de un salario acordado, no se distribuyen beneficios entre los socios. Los posibles beneficios de esas actividades se distribuirán en porcentajes flexibles en torno al 40% para mantenimiento e inversiones en el propio negocio y 60% para invertir en otros proyectos comunitarios y solidarios.


Círculo externo

Habrá un círculo externo local y otro global. El círculo local estará formado por personas de la zona interesadas en el proyecto y con quienes se pueden establecer diferentes formas de colaboración (trueque, ventajas en cursos y formación, etc.). Mientras que el circulo externo global estará formado por personas simpatizantes del proyecto y por las diferentes redes a las que pertenezcamos.