Los sistemas de permacultura tienen una ética básica de la vida, la cual reconoce el valor intrínseco de cada cosa viviente. Un árbol es algo de valor en sí mismo, aunque no tenga valor comercial para nosotros. Lo que es importante es que está vivo y está funcionando. El árbol está realizando su parte en la naturaleza: reciclando biomasa, proveyendo oxígeno y dióxido de carbono para la región, dando abrigo a animales pequeños, construyendo suelos, etc.
Principios éticos de la Permacultura
1. Cuidar la Tierra
Significa cuidar de todas las cosas vivientes y no vivientes: suelos, especies
y sus variedades, atmósfera, bosques, microhábitats, animales
y aguas. Esto implica la realización de actividades inofensivas y restauradoras,
la conservación activa, el uso ético y frugal de los recursos.
Todas las acciones emprendidas tienen que ser de tal manera que los ecosistemas
queden sustancialmente intactos y capaces de funcionar saludablemente.
El "Cuidar la Tierra" funciona junto con el
"Principio de Precaución" y la regla de "Usar
sólo lo Necesario".
El Principio de Precaución se refiere
a que todas las actividades son ecodestructivas a menos que se demuestre lo
contrario.
La regla de usar sólo lo necesario,
propone dejar intacto cualquier sistema natural, hasta que, por estricta necesidad,
nos veamos forzados a usarlo.
2. Cuidar la Gente
Estimula la ayuda mutua entre la gente y las comunidades. Las necesidades
básicas de alimento, abrigo, educación, trabajo satisfactorio
y contacto humano y convivencia se han tenido en cuenta. El cuidado de la
gente es importante, ya que a pesar de ser una pequeña parte de los
sistemas totales de vida, nosotros hacemos un impacto decisivo en ellos. Si
podemos satisfacer de manera simple nuestras necesidades básicas, no
necesitamos hacer prácticas destructivas a gran escala contra la tierra.
3. Reparto equitativo de los
recursos
Se trata de la contribución del tiempo, dinero y energía
excedentes para lograr los objetivos enfocados al cuidado de la gente y de
la tierra. Después de haber cuidado de nuestras necesidades básicas
y diseñado nuestros sistemas hacia lo mejor de nuestra habilidad, podemos
extender nuestra influencias y energías en ayudar a otros a lograr
este enfoque.
Para considerar el reparto equitativo y la necesidad
de limitar las necesidades, la población y el consumo, hay que entender
dos conceptos importantes, la Capacidad de Carga, y la Huella Ecológica.
El concepto de Capacidad de Carga nos
dice que todo ecosistema tiene una aptitud limitada para albergar cualquier
especie de planta o animal.
Para investigar los requerimientos de capacidad de carga de una comunidad
se mide la Huella Ecológica de
esa comunidad: Se calculan las necesidades requeridas y los desechos que hay
que absorber, y esto se expresa en términos de superficie de terreno
necesario para hacer esa actividad. Si eso no cabe en la superficie que dispone,
quiere decir que debe ocuparse terreno de otra comunidad. Ese terreno fuera
de los límites se le llama capacidad de carga
adquirida (CCA). Se calcula que la mayoría de las áreas
metropolitanas requieren una CCA altamente mayor al espacio que ocupan.
Formas en que se puede implementar la ética del cuidado de la tierra en nuestras vidas:
Recursos para una vida
simple, natural y perdurable