Manifiesto por la Economía Humana

Jacques Généreux

 

Nunca nuestra capacidad de producir riquezas ha sido tan grande y nunca ha sido tan evidente nuestra incapacidad de poner la prosperidad al servicio de la humanidad. Peor aún, la coexistencia de la eficiencia productiva y del derroche humano no es solamente una infeliz coincidencia.
Al contrario, esta parece manifestar una relación lógica y compleja pero innegable, entre el desarrollo prodigioso de la esfera del mercado y el deterioro de las condiciones de trabajo, la depreciación de las perspectivas de existencia para los menos favorecidos, la negligencia suicidaria en la preservación del medio ambiente habitable. Seguramente no es la primera vez en la historia que se manifiesta esta diferencia entre la realidad y las aspiraciones de los hombres. Pero puede ser la primera vez que esta situación se produce cuando se difunde, en la escala mundial, un modelo económico y político universal.
Una fracción creciente de la humanidad puede en efecto imaginar que ya vive en el mejor de los sistemas económicos -la economía de mercado capitalista- y en el mejor sistema político -la democracia representativa-. Si lo mejor que puede surgir después de dos mil quinientos años de pensamiento político y económico produce lo peor para la vida de una proporción impresionante de la humanidad, esto termina de destruir las esperanzas nacidas del siglo de las luces.
Nosotros sostenemos que estas creencias resultan, a la vez, de la ignorancia y de la mentira eficazmente organizada, para hacer pasar la victoria política del neoliberalismo moderno en victoria intelectual y científica. Pero la ignorancia y la mentira se difunden por la incapacidad de intelectuales y científicos de comunicarse eficazmente con los ciudadanos.
En realidad la forma actual de las instituciones políticas y económicas no constituyen en nada la forma ideal, sustentada sobre los resultados establecidos de las ciencias políticas y económicas. Las "democracias" concretas en las que vivimos no son simplemente verdaderas democracias, puesto que ellas conducen frecuentemente a lo opuesto del ideal democrático, a la concentración de poderes y al crecimiento de las desigualdades. Igualmente la ciencia económica, lejos de haber establecido la superioridad teórica de una economía de mercado desregulada, ha identificado todas las razones que permiten explicar y denunciar la propensión natural de esta economía a conducir a la humanidad hacia un impase ecológico y social.
Lo que hace falta para que esta realidad aparezca a la luz y participe plenamente en el debate público es un pronunciamiento colectivo de todos los que piensan la economía de otra forma.

Para difundir y promover este manifiesto constituimos con colegas de unos veinte países la Asociación Internacional para la Economía Humana y para el Foro mundial de la Economía Humana, que tiene los siguientes objetivos a corto plazo:

Invitamos a todos los que así lo desean a manifestar su apoyo moral a esta iniciativa, llenando y devolviendo el formulario que sigue (ausente). Les invitamos igualmente a enviar sus enmiendas, críticas y sugerencias al Foro mundial para la Economía Humana: fmeh@wanadoo.es
Quienes estén interesados en el documento completo, lo pueden solicitar al correo anterior.