Más de 350 personas asistieron en Jaén al VII Encuentro
de Ecoaldeas
Texto de Mar Lana
Fotos (abajo): Jesús Mier
EL MOVIMIENTO DE ECOALDEAS ESPAÑOL SE UNE A LA RED EUROPEA Y
PORTUGUESA
Todas las ecoaldeas españolas, portuguesas y europeas fueron
convocadas para estar presentes en este nuevo encuentro ibérico.
Y así como faltaron a la cita portavoces de algunos de los proyectos
españoles más importantes, esta vez sí acudieron
representantes del movimiento alternativo portugués, que ofrecieron
organizar en su país el siguiente encuentro. Y por primera vez,
la RIE financió la asistencia de un representante español
al encuentro anual del GEN - Europa (Red Global de Ecoaldeas Europea),
celebrado en una comunidad alemana con 13 años de existencia,
cuyas conclusiones fueron expuestas en Jaén.
En el sur, los habitantes de los pueblos de Montalvo, La Parrilla y
La Ballestera, lugar donde se convocaba la cita, no sabían qué
podía suceder ante esta nueva reunión anual de la Red
Ibérica de Ecoaldeas. Su lema "Sin saber que era imposible,
fue y lo hizo"; y así se encontraron los componentes de
la Asociación Cultural Amigos de Nuestras Tradiciones La Esparteña,
organizadores del evento, que se venían reuniendo durante un
año para coordinarse y preparar el encuentro, esfuerzo que culminó
en una semana de febril actividad para montar la infraestructura que
acogería a 300 personas.
Era la tercera vez en siete años que la convocatoria se llevaba
al sur de España, esta vez en un precioso valle dentro del protegido
Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, con tres aldeas habitadas
y otra abandonada. Consiguieron un permiso especial para preparar allí
el encuentro y una subvención de la Junta de Andalucía
que agilizó la organización y ayudó a sufragar
los gastos de infraestructura, así como la impresión de
camisetas y carpetas con el logotipo elegido, un hongo de árbol
seco que dibujaron con cara sonriente.
Presentación de nuevos grupos
En una hermosa pradera de La Ballestera, a la vera de un río
custodiado por un nogal centenario, se decidió instalar el epicentro
del encuentro. Un improvisado comedor hecho con postes de pino y caña,
y una red como único techo albergaron la degustación del
alimento biológico 100 %. Abundante desayuno, comida y cena preparados
a conciencia por el equipo de cocina que fue ovacionado en varias ocasiones
por los comensales. Letrinas secas y duchas al aire libre completaban
las instalaciones.
En la llanura central, cientos de tiendas de campaña se multiplicaron
hacia arriba habitando la montaña. A un lado del pueblo, la escuela
rural acogió diversos talleres y charlas, al otro lado y camino
a Montalvo, una amplia era en terrazas descendentes dejaba ver cuatro
carpas, nombradas como de la alegría, la paz, la bondad y el
amor, que cobijaron talleres, charlas, conferencias y encuentros para
el aprendizaje de la vida natural, sostenible, consciente y armónica
entre sus habitantes.
Las asambleas diarias de la RIE facilitaron el conocimiento y exposición
de nuevos proyectos de vida natural españoles y portugueses,
grupos y personas interesados en convivir expusieron su situación,
búsqueda y ofrecimiento de proyectos para vivir. Se presentaron
nuevas iniciativas como la Fundación Ecotopía (Cáceres),
Asociación Vida Plena (Madrid), el Valle de las Sensaciones (Granada),
Navas de Milano (Jaén), Tanquián (Galicia), Arcadia (Gerona),
Amigos del Arca (Alicante), Foro social de Albacete, Ecoaldea de Nerpio
(Albacete) y Red Alternativa Natural (Madrid). La propuesta más
abierta, la del propio lugar, que pretende la incorporación armónica
de 10 familias al proyecto "El Barranquillo" (ver recuadro).
Principios de sostenibilidad y sencillez
Instalados en este laboratorio natural de convivencia, nada faltó
aunque los principios de sustentabilidad y sencillez característicos
de estos encuentros pudieran extrañar a los más urbanitas,
que con los días fueron olvidando sus apegos a la comodidad para
disfrutar de lo sencillo. Lo importante; convivir, aprender, trasmitir
conocimientos y enseñanzas, afianzar los proyectos y divertirnos.
Y se logró con creces.
Tras un abundante desayuno comenzaban los talleres, que se iban engarzando
hasta el atardecer, con descanso para el almuerzo. Expertos de la vida
ecológica exponían sus conocimientos: agricultura biodinámica,
Gabriel Martínez, educación alternativa, Eva Rocha, resolución
de conflictos, Mauge, diseño en permacultura, Rocky, fabricación
de horno solar, Andrea de SunSeed Technology, elaboración de
pan, Antonio J. Andreu, huertos ecológicos, Antolín, terapia
psicocorporal, Ruth Baier, yoga sufi, Suleiman, kundalini yoga, Mar
y Matricia Lana, bioconstrucción y depuración de aguas,
Toni Marín, bioregionalismo, David Daniel, ecoaldeas en Europa,
María Vázquez, destilación de plantas aromáticas,
Alberto, autogestión de la salud y permacultura, Matri y Lucho,
radiestesia, Pedro Cores, depuración de aguas y permacultura,
Lucciano Furcas, y el espectáculo de Colorín Colorado,
de Paco Pacolmo y muchos otros.
Tras el sano almuerzo, un tiempo para el descanso bajo el nogal, exposición
de libros y revistas especializadas, música, encuentro entre
familias y niños, puesta en común, intercambio de experiencias.
Los niños improvisaban pandillas, baños en el río,
paseos en zancos entre multitudes y actividades,risas en los cuentacuentos
y juegos improvisados por las amigas-cuidadoras de los más pequeños,
barro entre sus manos que materializaban figuritas, chistes, payasos.
Como de una caja de sorpresas iban surgiendo juegos, obras de teatro,
malabaristas del fuego en medio de la noche, experiencias inolvidables
que quedangrabadas en sus recuerdos de infancia. Las actuaciones nocturnas
animaban a habitar la noche repleta de estrellas, y el arte de los payasos,
actores, malabaristas, músicos e improvisadores alegraron los
corazones y sonrisas del numeroso público que presenciaba los
espectáculos, disfrutando de cada instante. A pesar de la lluvia
de la noche del sábado, que no impidió que siguiera el
espectáculo.
La lluvia alejó el peligro de incendio
El taller de kundalini yoga, celebrado bajo el nogal, fue un éxito
de gente y experiencia, la lluvia nos bañó con agua limpia
el primer día; al terminar la clase empapados en agua, los gritos
de júbilo reverberaron en el valle. El rezo, las respiraciones
y el canto de hudras sufis elevaron la vibración de los participantes
y cada día se percibía mayor armonía en la convivencia,
todo se facilitaba entre todos. Un vendaval improvisado hizo volar algunas
tiendas de campaña, mas el ánimo nos mantuvo unidos por
encima de las inclemencias del tiempo. Los organizadores agradecían
la llegada del agua, que alejó el peligro de incendios en una
zona propensa a ellos.
Tras el intermitente temporal, amanecieron dos últimos días
soleados en los que se cerró el círculo del VII Encuentro
con nuevas amistades, intenciones e iniciativas para seguir afianzando
el movimiento de ecoaldeas ibérico. Se invitó a todas
las ecoaldeas de España, Portugal y representantes de otros países,
y por primera vez en la historia de estos encuentros acudieron integrantes
del movimiento alternativo portugués. Asimismo, la Red Ibérica
de Ecoaldeas ha financiado en parte la asistencia de un representante
español al encuentro anual del GEN-Europa, Red Global de Ecoaldeas
Europea. En esta primera ocasión fue María Vázquez,
bióloga, de la Fundación Ecotopía, la representante
en Alemania. Ofreció una interesante charla sobre la situación
actual, proyectando un vídeo y diapositivas de las diferentes
ecoaldeas europeas y del momento actual. Esta iniciativa se perpetuará
como una de las actividades importantes impulsada por la RIE y subvencionada
con fondos de los encuentros, algo que este año se ha podido
financiar.
Conclusiones del VII Encuentro
Entre las conclusiones extraídas, el agradecimiento de los organizadores
y participantes por el éxito obtenido, la propuesta de crear
un fondo económico para facilitar el funcionamiento de la RIE
(una opción sería crear un puesto de trabajo que haga
funcionar y crecer a la Red), la incorporación de nuevos proyectos,
la actualización y mejora de la página web, y la edición
de un dossier con los resúmenes de las ponencias.
Tras este ciclo de siete años transcurridos desde el primer encuentro,
sigue faltando una estructura permanente que vertebre el movimiento:
tanto para centralizar la información y atender a los numerosos
interesados en un cambio de vida como para mantener una red de ayuda
e intercambio entre ecoaldeas, además de crear otros servicios
que faciliten la supervivencia de los proyectos. La RIE sigue desdibujada
como organización, no tiene medios económicos ni humanos,
así que su función se está limitando a pasar el
testigo de la organización de cada nuevo encuentro anual. Hasta
ahora, algunos veteranos formuladores de proyectos de vida natural han
ido poniendo su experiencia, recursos y tiempo (el poco que puede sobrar
a quienes ya están construyendo sus propias utopías) al
servicio de esta Red incipiente, que hasta la fecha ha servido sobre
todo de punto de información para buscadores, pero que no ha
funcionado como facilitadora para los proyectos en marcha. El reto de
la RIE para el nuevo ciclo es convertirse en un instrumento útil
y con base, siendo capaz de autogestionarse y crecer.
Un año más, la RIE acude a Biocultura de Madrid 2.005,
del 5 al 8 de noviembre, para exponer una síntesis del encuentro,
proponer varias candidaturas de proyectos para la organización
del VIII Encuentro Ibérico de Ecoaldeas en el año 2.005,
ofrecer un dossier con las conclusiones del encuentro que facilite el
trabajo sinérgico entre la Red Ibérica, la Red Europea
y la Red Portuguesa de Ecoaldeas, e intentar diseñar y poner
en funcionamiento una Red sólida y útil para todos.
Proyecto abierto de vida
natural El Barranquillo
Alberto y Rosi, habitantes de La Ballestera desde hace 15 años
y pioneros del movimiento rural alternativo español, guardaban
durante el encuentro una carta en la manga: ofrecer la posibilidad de
vivir allí y sumarse al proyecto de creación de una ecoaldea
autosuficiente de Jaén, que recupere y reconstruya varias aldeas
y cortijos situados en su término municipal, autogestionándose
con los recursos de la zona.
Este proyecto colectivo de vida natural precisa de la convivencia de
10 familias en terrenos del estado circundantes. Tierras que serán
concedidas a la "Fundación Nuevos Horizontes" durante
99 años, organismo que se creó con el fin de contribuir
al desarrollo sostenible, practicar y promocionar el cultivo ecológico,
la agricultura y vida tradicional, la artesanía y oficios de
siempre, aprovechamiento de recursos locales y energías renovables
dentro de una economía de autoabastecimiento.
La iniciativa, repoblar respetando el medio y viviendo de los recursos
agrícolas: 20.000 olivares, tierras de cultivo, recursos ganaderos,
plantas aromáticas, recursos hídricos, turísticos
y medioambientales. En palabras de Alberto, "el burro es nuestra
máquina básica y más apreciada para el acarreo
de la aceituna y de la mies, para la trilla, recogida de leña,
etc, porque la orografía no permite mucha mecanización
ni la queremos porque no se trata de producir y explotar sino de vivir
desde el respeto y la conservación.. Produciremos conservas,
aceite, miel, queso, aceites esenciales, cosmética natural, aceitunas,
licores, pan, repostería, carne, huevos, embutidos, verdura y
los venderemos de forma directa a través de uno o dos restaurantes
que preveemos crear, además de vivir de visitas turísticas
y otros recursos naturales del lugar. Siendo un proyecto cooperativo,
los beneficios serán repartidos de forma equitativa entre las
personas que participen sin distinción de categorías,
el mismo tiempo por horas de trabajo".
En estos días, varias personas y familias se interesaron en esta
opción de puertas abiertas y algunos han decidido intentarlo
y trasladarse a la zona para impulsar y consolidar el proyecto El Barranquillo.
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