| Lakabe 2003
Del 14 al 17 de agosto, en Lakabe, un pequeño
paraje del prepirineo navarro fue el lugar donde se celebró el
VI Encuentro Nacional de Ecoaldeas (ENE) que patrocina la Red Ibérica
de Ecoaldeas (RIE). Más de 300 personas, de varias generaciones
y venidas de todos los rincones, se reunieron durante cuatro inolvidables
días para hablar y aprender todo aquello que les sirviese para
vivir en comunidad. Entre intercambios y reuniones, diferentes grupos
han trabajado para poner en común experiencias. Las charlas y
los talleres se sucedieron a elección de los asistentes.
El objetivo básico de estos encuentros es poner en contacto a
personas interesadas en realizar proyectos de ecoaldeas y tratar temas
que puedan ayudar en la consecución de este fin. Los talleres
de comunicación, resolución de conflictos, educación,
viabilidad de proyectos, permacultura, bioconstrucción y energías
renovables tienen una gran aceptación y son tratados un año
tras otro. También se analizó el presente de las ecoaldeas,
en su mayoría rurales, y se vio la necesidad de desarrollar proyectos
urbanos.
Ha sido asombrosa la impecabilidad y la fluidez de cómo se han
ido sucediendo los acontecimientos durante este encuentro, “la
gente ha respondido de maravilla demostrando una gran madurez”,
comenta Mabel, de las fundadoras de la ecoaldea de Lakabe que durante
estos cuatro días, junto a todos los habitantes el pueblo y algunos
voluntarios, han estado al pie del cañón atendiendo a
esta multitud de visitantes. También recalca que “ha sido
una experiencia muy importante para los habitantes del pueblo”.
Todo ha estado a punto gracias a la dedicación de los habitantes
de Lakabe. Incluso los adolescentes han trabajado de lleno, atendiendo
la guardería y el pequeño bar donde se servían
limonadas e infusiones a los visitantes.
Pero no todo ha sido trabajo. Las jornadas de reuniones daban paso a
la música y la celebración con las actuaciones del grupo
local Hurto (compuesto por los jóvenes del lugar), bailes, tambores
y las autóctonas txalapartas, además de las canciones
intimistas del cantautor Emilio Garabato y las actuaciones espontáneas
de poetas y grupos de teatro.
Nace la Red de Permacultura Ibérica
Este año, en asambleas celebradas los días
15, 16 y 17, en las que se reunieron profesionales de la permacultura,
ha visto la luz, a imagen de sus homónimas europeas, la Red de
Permacultura Ibérica (RPI), que nace con vocación de aunar
los esfuerzos para promocionar e intercambiar experiencias de permacultura
por todo lo ancho y lo largo del Estado. Se analizó el pasado
y el presente de la permacultura en nuestro país y se plasmó
una visión de futuro que desarrollarán las nuevas comisiones
de trabajo de Recursos y Organización, Comunicación Interna,
Difusión y Formación.
Se han llegado a las conclusiones de que hay que seguir trabajando de
una forma organizada, dar a conocer la permacultura en España,
tratar y exponer las diferentes realidades de los proyectos ya consolidados
y los que están aún en gestión, en zonas rurales
y urbanas, y potenciar la formación de nuevos permacultores.
El lugar
Lakabe, un precioso pueblecito de piedra del valle
del Arce, en el prepirineo navarro, fue abandonado por sus habitantes,
al igual que otros muchos pueblos, en los años setenta por la
ilusión engañosa de una vida mejor en la ciudad y ocupado
hace 23 años por un puñado de soñadores que con
el tiempo demostraron que su utopía podía ser realidad.
Desde su privilegiada situación, en una ladera de bosque bajo
de encinas, orientada al Sur, como mandan los cánones de la lógica
y de la supervivencia, se divisa como una herida la locura humana del
pantano de Itoiz que poco a poco va anegando el dolor. Sus gentes de
ahora, 35 para ser exactos, van reconstruyendo el pueblo poco a poco,
dándole vida. Por donde antes paseaban sólo los recuerdos
ahora se ven niños y jóvenes. Sus habitantes viven de
la ganadería y de un exquisito pan que exportan a muchos rincones
con el sabor de la montaña y de las manos Silvie, la panadera.
Pasan sus vidas autoabasteciéndose, recogiendo leña, cultivando
sus huertos, atendiendo el ganado y luchando por no ser engullidos en
una depredadora sociedad.
Lakabe tiene experiencia en la organización de actos. Cada temporada
organizan campos de trabajo con diferentes talleres en los que cualquiera
puede inscribirse y participar de la experiencia de vivir en un pueblo
autosuficiente. Sólo hay un requisito: llamar antes y concertar
la visita. |